
Otras Paginas
Conocer a Dios
Los religiosos no le conocen
Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le
conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra. (Jn
8:55)
Aunque profesen conocerle.
Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y
rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra. (Tit 1:16)
La jactancia religiosa no cuenta
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu
nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos
milagros? (Mt 7:22)
Y entonces les declararé: Nunca os
conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mt 7:23)
No basta la vida puritana de virgen, si se carece de esa unción del
conocimiento de Dios y de Jesucristo, que solo su palabra puede dar
Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque
nuestras lámparas se apagan. (Mt 25:8)
Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a
vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. (Mt
25:9)
Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas
entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. (Mt 25:10)
Después vinieron también las otras
vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! (Mt 25:11)
Mas él, respondiendo, dijo: De cierto
os digo, que no os conozco. (Mt 25:12)
y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Jn 8:32)
Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. (1Jn
2:3)
El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y
la verdad no está en él; (1Jn 2:4)
pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha
perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. (1Jn 2:5)
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1Jn 2:6)
A través de la escritura conocemos, lo que Dios demanda de nosotros (Mandamientos)
guardando estos se hace manifiesto nuestro amor a Dios.
Si me amáis, guardad mis mandamientos. (Jn 14:15)
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que
me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. (Jn
14:21)
Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él. (1Co 8:3)
Celebración de días específicos, que la tradición nos ha enseñado, de
nota la ignorancia respecto al conocimiento del Señor.
mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo
es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os
queréis volver a esclavizar? (Ga 4:9)
Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. (Ga 4:10)
Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros. (Ga 4:11)
La misericordia de Dios se hizo manifiesta en Jesucristo para que usted y yo le
conozcamos.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Jn
3:16)
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a
Jesucristo, a quien has enviado. (Jn 17:3)
Es Jesús quien nos lo da ha conocer
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del
Padre, él le ha dado a conocer. (Jn 1:18)
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que
resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la
gloria de Dios en la faz de Jesucristo. (2Co 4:6)
El conoce sus ovejas y sus ovejas le conocen.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, (Jn
10:14)
Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor
a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre
de Cristo. (2Ti 2:19)
Es vergonzoso para nosotros que llamándonos Cristianos no conozcamos a Dios.
No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. (1Co
15:33)
Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para
vergüenza vuestra lo digo. (1Co 15:34)
Lo peor aun es la pena de eterna perdición, tan solo por no conocer a Dios.
en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni
obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; (2Ts 1:8)
los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del
Señor y de la gloria de su poder, (2Ts 1:9)
Concluimos que; es de suma excelencia, el conocerle.
Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que
tiene de qué confiar en la carne, yo más: (Fil 3:4)
circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín,
hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; (Fil 3:5)
en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en
la ley, irreprensible. (Fil 3:6)
Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por
amor de Cristo. (Fil 3:7)
Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la EXCELENCIA
DEL CONOCIMIENTO DE CRISTO JESÚS, MI SEÑOR, por amor del cual lo he
perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, (Fil 3:8)
y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la
que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; (Fil 3:9)
A FIN DE CONOCERLE, y el poder de su
resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser
semejante a él en su muerte, (Fil 3:10)
Amen.
Que Dios Los Bendiga! ! !
Volver Arriba
▲
|