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El Campo De Batalla.

Sabemos que el mundo entero esta bajo el maligno.

Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. (1Jn 5:19)

Nuestro campo de batalla es en territorio del enemigo, un campo minado de tentaciones y padecimientos.

Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; (He 10:32)
por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante. (He 10:33)

Por eso Jesús ora al padre que seamos guardados.

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. (Jn 17:15)

Por eso no nos extrañamos si el mundo nos vitupera.

Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. (1Jn 3:13)

Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. (Jn 15:18)

Porque allí donde nosotros predicamos.

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. (Mr 16:15)

El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. (Mt 13:38)

Todo nuestro ser mente y cuerpo esta expuesto a ese campo minado, por eso debemos abstenernos de los deseos carnales (concupiscencia)

Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, (1P 2:11)
manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. (1P 2:12)

Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. (Stg 1:14)

No presentemos nuestro cuerpo para servir a la inmundicia, debemos presentarnos para servir a la justicia.

Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. (Ro 6:13)

Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. (Ro 6:19)

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. (2Ti 4:7)
Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. (2Ti 4:8)

Amen.
Que Dios Los Bendiga! ! !

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