
Otras Paginas
El Poder De La Palabra De Dios
LA PALABRA DE DIOS ES SOBRE TODAS LAS COSAS.
Desde la creación el poder de Dios nos ha sido manifestado por su palabra
Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. (Sal 33:6)
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de
Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. (He 11:3)
Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la
palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el
agua subsiste, (2P 3:5)
La palabra de Dios permanece para siempre.
Para siempre, oh Jehová,
Permanece tu palabra en los cielos. (Sal 119:89)
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro
permanece para siempre. (Is 40:8)
Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la
palabra de Dios que vive y permanece para siempre. (1P 1:23)
De la manera en que actuó en los antiguos así actúa en nosotros (DEBEMOS
MANTENERLAS EN EL CORAZON)
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; (Dt
6:6)
Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra
alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre
vuestros ojos. (Dt 11:18)
En mi corazón he guardado tus dichos,
Para no pecar contra ti. (Sal 119:11)
Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.
Esta es la palabra de fe que predicamos: (Ro 10:8)
Nos indica (ALUMBRA) el camino.
Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino. (Sal 119:105)
Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen, (Pr 6:23)
Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en
estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día
esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; (2P 1:19)
La Palabra de Dios es pura.
Sumamente pura es tu palabra,
Y la ama tu siervo. (Sal 119:140)
Las palabras de Jehová son palabras limpias,
Como plata refinada en horno de tierra,
Purificada siete veces. (Sal 12:6)
Por lo que el efecto en nosotros es de purificación.
¿Con qué limpiará el joven su camino?
Con guardar tu palabra. (Sal 119:9)
Ya vosotros estáis limpios por la palabra
que os he hablado. (Jn 15:3)
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es
verdad. (Jn 17:17)
Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la
palabra, (Ef 5:26)
Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el
Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros
entrañablemente, de corazón puro; (1P 1:22)
A la cual estamos llamados a leerla todos los días.
Y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que
aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y
estos estatutos, para ponerlos por obra; (Dt 17:19)
Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron
la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver
si estas cosas eran así. (Hch 17:11)
Para así poder ejecutarla para BENDICION Y EDIFICACION EN LA
IGLESIA.
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en justicia, (2Ti 3:16)
A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra. (2Ti 3:17)
Para Sanacion.
Envió su palabra, y los sanó,
Y los libró de su ruina. (Sal 107:20)
Para Vivificación.
Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd
palabra de Jehová. (Ez 37:4)
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada
de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y
los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (He
4:12)
El espíritu es el que da vida; la carne
para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. (Jn
6:63)
Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra,
ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado
por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los
siglos. Amén. (1P 4:11)
Para pelear la batalla.
Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la
palabra de Dios; (Ef 6:17)
En palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a
siniestra; (Ef 6:7)
Él respondió y dijo: Escrito
está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la
boca de Dios. (Mt 4:4)
La palabra de Dios en nosotros, es poder para Salvación.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. (Ro
1:16)
Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que
se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. (1Co 1:18)
Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana
sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, (1Co 2:4)
Con esta fortaleza vamos sembrándola.
El sembrador es el que siembra la
palabra. (Mr 4:14)
Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero
después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se
sembró en sus corazones. (Mr 4:15)
Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. (Sal 126:5)
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. (Sal 126:6)
Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y
multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
(2Co 9:10)
Convencidos que su palabra permanece para siempre.
Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada. (1P 1:25)
Debemos mantenerla pura no alterándola.
No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para
que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene. (Dt
4:2)
No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso. (Pr 30:6)
Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios
quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que
están escritas en este libro. (Ap 22:19)
Amen
Que Dios Los Bendiga! ! !
Volver Arriba

|