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Jesús Ora En Getsemaní

 

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.  Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. (Mt 26:37)
Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (Mt 26:38)
Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? (Mt 26:39)
Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. (Mt 26:41)

Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. (Mt 26:42)
Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. (Mt 26:43)
Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.  (Mt 26:44)
Entonces vino a sus discípulos y les dijo:
Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. (Mt 26:45)
Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega. (Mt 26:46)

Aquí vemos un evento muy singular y muy significativo para nuestra vida en Cristo (En Dios)

Jesús estaba a punto de ser entregado (con esto empezaba la consumación de su ministerio y Jesús pide al Padre pase de el esta copa (Lo cual hace 3 veces)

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (Mt 26:39)

Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. (Mt 26:42)

Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.  (Mt 26:44)

La religión enseña que Nuestro Señor temía lo que le esperaba (ser vituperado, escarnecido, abofeteado, escupido, azotado y crucificado). Ellos fundamentan esta enseñanza en que nuestro Señor Jesús era humano, por lo cual sentía miedo y angustia.

La Sagrada Escritura nos dice que el Apóstol Pablo se gozaba en persecuciones, en afrentas, en angustias.

Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.  (2Co 12:10)

Azotado por los Judíos 5 veces con 39 azotes cada vez, 3 veces azotado con vara, 1 vez apedreado.

De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. (2co 11:24)
Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;  (2Co 11:25)
En caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;  (2co 11:26)
En trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; (2Co 11:27)

El morir le era muchísimo mejor que vivir (le era ganancia)

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. (Fil 1:21)
Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.  (Fil 1:22)
Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; (Fil 1:23)

(Todo por recibir la corona de Justicia)

Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. (2Ti 4:8)

Si para el Apóstol Pablo el sufrir o el morir le era ganancia.

¿Como podemos creer que Jesús, si se angustiaba por lo que le esperaba después que fuese entregado? Si al morir se le daría un nombre sobre todo nombre.

Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (Fil 2:8)
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, (Fil 2:9)

Se le daría el sentarse a la diestra del Poder de Dios.

Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, (He 10:12)

El declaro. Tengo poder para poner mi vida y tengo poder para volverla a tomar.

Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. (Jn 10:18)

La profecía; dice: OH muerte Yo Seré tu muerte.

De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista. (Os 13:14)

Si tenia tanto peso de gloria, el morir, y potestad y Señorío sobre la muerte.

Entonces ¿Qué era lo que a nuestro Señor hacia sentir su alma muy triste? Observemos esto que El dice, mi Alma esta muy triste.

Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. (Mt 26:38)

Lo único que hace sentir tristeza al alma es la separación de Dios a consecuencia del pecado (esto pasaba con los Israelitas)

Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; (Dt 28:65)

Por esta razón Jesús nos incita a VELAR Y ORAR para no entrar en tentación (Y así evitar la separación de Dios a causa del pecado).

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. (Mt 26:41)

Por supuesto que nosotros estamos plenamente convencidos que Jesús nunca peco, pero Usted Y Yo si pecamos y para salvarnos El llevo nuestros pecados.

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. (Is 53:6)

Esto lo hizo clamar Dios mío, Dios mío por que me haz desamparado.

Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mt 27:46)

En este momento el cargo con nuestro pecado;

Si Nuestro Señor lo hizo todo por nosotros, que tenemos nosotros por hacer; Mantengámonos sensibles (Vivos) para que nuestra alma se angustie por tan solo pensar que podemos estar separados de Dios, por causa del pecado.

 

Amen
Que Dios Los Bendiga! ! !

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