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La Pascua

La Cena del Señor.

Con la Pascua se conmemora el día en que Jehová Dios, saco a su pueblo Israel, de Egipto, liberándolo de la esclavitud y de la muerte.

El celebrar este acontecimiento se le dio a Israel como estatuto perpetuo.

Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua. (Ex 12:17)

Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.  (Ex 12:21)
Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.  (Ex 12:22)
Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir. (Ex 12:23)
Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. (Ex 12:24)

Jesús y sus discípulos guardaban esta celebración.

Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos. (Lc 22:8)
Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos? (Lc 22:9)

Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! (Lc 22:15)

El mandamiento de DIOS a través de Jesús.

Ahora bien si allá se sacrificarón animales y con la sangre de estos, untaron el dintel y los postes de las puertas de las casas, para que el heridor no entrara para herir.

En el nuevo pacto se sacrifica un cordero (Cristo), y su sangre es para librarnos de la muerte (pecado) y sacarnos del reino de las tinieblas.

Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. (Lc 22:19)

Jesús hace saber al Apóstol Pablo, lo que debe de enseñar, respecto a esta cena.

Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;  (1co 11:23)
Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.  (1Co 11:24)
Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo:
Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. (1Co 11:25)

Todos los Cristianos hemos sido llamados a hacer LA OBRA DE DIOS: (Hablar a otros de Cristo)

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. (Jn 6:29)

Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz. (Ef 5:8)

La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? (1Co 10:16)
Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.  (1Co 10:17)

Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.  (1Co 11:26) (evangelio para salvación)

Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. (Mr 12:30)
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. (Mr 12:31)

Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. (1Co 11:28)

Al comer el pan y beber la copa, manifestamos, que anunciamos la muerte del Señor.

La religión equivocadamente enseña; que el tomar esta cena indignamente es estar en pecado, sin discernir el cuerpo de Cristo (La Iglesia) pero las Sagradas Escrituras nos dice que la Iglesia es la única que tiene el privilegio, juntamente con el Espíritu Santo de poder decir VEN.

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. (Ap 22:17)

De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. (1Co 11:27)

Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.  (1Co 11:29)

Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.  (Stg 4:17)

Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. (1Co 11:30)

Y les dijo:
Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. (Mt 4:19)

Amen
Que Dios Los Bendiga! ! !

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