Nos damos cuenta que es la que nos lleva a la salvación.
Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la
sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la
predicación. (1Co 1:21)
Aunque para el mundo sea locura.
Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana,
sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. (1Co
2:13)
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios,
porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente. (1Co 2:14)
Vemos entonces que poner por obra el conocimiento de la doctrina (estatutos
y decretos) esa es nuestra sabiduría.
Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me
mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para
tomar posesión de ella. (Dt 4:5)
Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y
vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos
estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es
esta. (Dt 4:6)
Por lo cual el principio de la sabiduría es el conocimiento de lo que Dios
nos demanda (DOCTRINA).
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. (Pr 1:7)
(VER ESTUDIO TEMOR DE
DIOS)
Es un hecho que Dios es el que da la sabiduría.
Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. (Pr 2:6)
También es un hecho que el la da al que le agrada.
Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al
pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios.
También esto es vanidad y aflicción de espíritu. (Ec 2:26)
Y el que le agrada es el que tiene Doctrina de Dios (Temor
De Dios).
Sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. (Hch
10:35)
Como también al que se la pide.
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da
a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (Stg 1:5)
Tengamos bien claro que con Dios esta la sabiduría y el poder (EVANGELIO).
Con Dios está la sabiduría y el poder;
Suyo es el consejo y la inteligencia. (Job 12:13)
Y de quien quiere tiene misericordia.
Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me
compadeceré del que yo me compadezca. (Ro 9:15)
Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene
misericordia. (Ro 9:16)
O sea que no es de cualquiera esta gracia.
Mas ¿dónde se hallará la sabiduría?
¿Dónde está el lugar de la inteligencia? (Job 28:12)
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,
Y que obtiene la inteligencia; (Pr 3:13)
Cosa grande sin comparación es esta gracia.
Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;
Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. (Pr 8:11)
Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
Y adquirir inteligencia vale más que la plata. (Pr 16:16)
Como también el apartarse de ella, es desgracia y muerte.
El hombre que se aparta del camino de la sabiduría
Vendrá a parar en la compañía de los muertos. (Pr 21:16)
Conocemos entonces que somos salvos por el evangelio.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.
(Ro 1:16)
Mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y
sabiduría de Dios. (1Co 1:24)
Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana
sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, (1Co 2:4)
para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el
poder de Dios. (1Co 2:5)
Que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, (Ef
1:8)
dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual
se había propuesto en si mismo, (Ef 1:9)
Es de sabios el cuidar esta salvación tan grande.
¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La
cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por
los que oyeron, (He 2:3)
Siendo la que nos lleva a alcanzar los tesoros de Dios.
Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas
las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el
Padre, y de Cristo, (Col 2:2)
en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. (Col
2:3)
Concluimos entonces que cuando adquirimos la sabiduría, entonces le hallamos
sentido a los consejos de Dios.
Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
Y hallo la ciencia de los consejos. (Pr 8:12)
Caso contrario quien no tiene la sabiduría no puede entenderlo.
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios,
porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente. (1Co 2:14)
Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden
está encubierto; (2Co 4:3)
en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos,
para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el
cual es la imagen de Dios. (2Co 4:4)
Amen.
Que Dios Los Bendiga! ! !