Casa   Estudios Biblicos  Preguntas Y Respuestas

Otras Paginas

 

Permanecer


En el estudio de la FE EN DIOS, aprendimos que: Esta es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (He 11:1) también que es un elemento fundamental en el CRISTIANISMO: En este otro estudio nos damos cuenta que esta misma fe requiere de que "PERMANEZCAMOS" en ella, como un requisito necesario e indispensable para agradar a nuestro DIOS Y UNICO SALVADOR, y poder asi alcanzar la salvación.

Si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro. (Col 1:23)

Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. (Ro 11:22)

Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.  (2P 3:17)
Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. (2P 3:18)

Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. (Hch 14:22)

De la manera como las Sagradas Escrituras nos insta a que permanezcamos en la fe: Así también nos persuade a permanecer en JESUS Y EN EL PADRE

Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. (1Jn 2:24)

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. (Jn 15:4)

El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. (Jn 15:6)

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. (Jn 15:7)

El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. (Jn 6:56)

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1Jn 2:6)

Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. (1Jn 3:24)

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. (1Jn 4:16)

Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. (1Jn 2:28)

También somos llamados, de acuerdo al plan de DIOS A PERMANECER en el EVANGELIO (AMOR DE DIOS PARA SALVACIÓN).

Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada (1P 1:25)

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. (Jn 15:9)
Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. (Jn 15:10)

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; (Jn 8:31)

Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. (Jn 6:27)

Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.  (1Jn 4:15)

Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.  (1Jn 2:27)

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. (1Jn 3:9)

 

AMEN
QUE DIOS LOS BENDIGA! ! !

Volver Arriba