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PIEDAD.
Es la expresión de la misericordia a través del Amor; y sabiendo esto, que
el amor es de Dios y es para
Salvación; nos llama por su gran misericordia que
es para siempre, a conocerlo por medio de nuestro Señor
Jesucristo.
Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel
que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. (1Jn 4:7)
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por
nuestros pecados. (1Jn 4:10)
Dios es
Amor y es para siempre; esto nos enseña que su misericordia también
es para siempre (Esta, expresada por la piedad para con nosotros)
Esta piedad, se extiende por medio de nosotros, a todos aquellos que no
conocen el evangelio, que es la palabra viva en las
Sagradas
Escrituras, y
conociendo del Evangelio, nos damos cuenta que el Espíritu de Dios demanda de
nosotros, ejercitarnos en la doctrina de la piedad, como dice por medio del
Apóstol Pablo en
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la
piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. (1Ti 6:11)
Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de
nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, (1Ti 6:3)
Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos
mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, (Tit 2:12)
Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis
vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, (2P 3:11)
Veamos también por un momento en la parábola del hijo prodigo: Como el
padre fue movido a misericordia al ver que su hijo regresa, bueno y sano.
Y levantándose, vino a su
padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia,
y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. (Lc 15:20)
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. (Lc
15:21)
Pero el padre dijo a sus
siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies. (Lc 15:22)
De igual manera en la parábola del buen Samaritano cuando dice:
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y
viéndole, fue movido a misericordia; (Lc 10:33)
Y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en
su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. (Lc 10:34)
De tal manera que siendo la piedad; la expresión de la misericordia a
través del Amor, podemos decir que nosotros somos llamados a
Evangelizar siendo
piadosos, llevando el mensaje de Paz y Amor a todos aquellos que no conocen,
pero esta es don de
Dios, para su pueblo que somos todos aquellos de quien Dios
tiene misericordia, y nos llama para andar en sus caminos
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su
grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la
resurrección de Jesucristo de los muertos, (1P 1:3)
Porque no depende del que quiere ni del que corre, sino, de Dios que tiene
misericordia
Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga
misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. (Ro 9:15)
Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que
tiene misericordia. (Ro 9:16)
Y que por esta misma vivimos y nos movemos como todas las cosas de su
creación en todo el Universo, a través de la cual podemos ver, su Gran Poder,
Gloria y Misericordia, por lo cual dice
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, (Ef 2:4)
Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con
Cristo (por gracia sois salvos), (Ef 2:5)
Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los
lugares celestiales con Cristo Jesús, (Ef 2:6)
Como también el Apóstol Pablo le dice a Timoteo.
E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: (1Ti 3:16)
Si vemos un poquito mas de cerca este gran misterio, consideraríamos que
nosotros como gentiles, éramos un pueblo sin esperanza de salvación, puesto
que estábamos lejos de la ciudadanía de Israel quienes tienen la promesa, pero
Nuestro Señor, por su piedad a través de su gran misericordia nos ha hecho
aceptos delante de él haciendo de dos pueblos uno, para Gloria de su nombre.
Amen:
Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y
copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, (Ef 3:6)
Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando
la pared intermedia de separación, (Ef 2:14)
AMEN
QUE DIOS LOS BENDIGA! ! !
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