
Otras
Paginas
Preguntas
¿Porque
se tiene que Bautizar en El nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo?
¿Qué
Nos Dicen Las Escrituras Del Poder De Jesús Sobre La Muerte?
Respuestas
En Génesis la Biblia nos enseña: que Dios formó al hombre del polvo de la
tierra: Esto nos lleva a que Dios formó al hombre como ser existente, después
Dios sopló en su nariz aliento de vida: (Espiritu)
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su
nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. (Gn 2:7)
Pero el hombre al desobedecer a Dios muere. (Pierde
el Espíritu)
Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día
que de él comieres, ciertamente morirás. (Gn 2:17)
Aunque el hombre (Adán) siguió existiendo, estaba muerto.
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin
obras está muerta. (Stg 2:26)
Y Jesús (La
vida)
Le dijo Jesús: Yo soy la
resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. (Jn
11:25)
Ahora bien Jesús (La
Vida) vino al mundo a dar vida a los hombres nuevamente. (espiritu)
El ladrón no viene sino para hurtar y
matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en
abundancia. (Jn 10:10)
Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz
a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. (Jn 20:21)
Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid
el Espíritu Santo. (Jn 20:22)
Note que esto es exactamente como Dios lo hizo con Adán cuando le dio
aliento de vida (Sopló)
Vover Arriba

¿Somos
Todos Hijos De Dios?
La religión nos enseña erróneamente que todos somos hijos de Dios.
La Biblia nos hace saber exactamente a cerca de esto.
En las sagradas escrituras, Jesús explica a la religión de esa época (Fariseos)
que no todos son hijos de Dios. Los que hacen los deseos del diablo, hijos del
diablo son.
Vosotros sois de vuestro padre el diablo,
y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el
principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando
habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. (Jn
8:44)
Ahora bien los hijos de Dios, somos los que amamos a Jesús. (Permanecer
en su palabra.)
Jesús entonces les dijo: Si
vuestro padre fuese Dios, ciertamente me
amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de
mí mismo, sino que él me envió. (Jn 8:42)
A los que creen en Jesús y lo reciben se les da la potestad de ser hechos
hijos de Dios.
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios; (Jn 1:12)
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos
de Dios. (Ro 8:14)
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de
Dios. (Ro 8:16)
Y sí hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con él, para que
juntamente con él seamos glorificados. (Ro 8:17)
La diferencia entre los hijos del diablo y los hijos de Dios es hacer
justicia. (evangelizar)
En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel
que no hace justicia, y que no
ama a su hermano, no es de Dios. (1Jn 3:10)
Vover Arriba

Este como otros temas son considerados de mucha importancia
clarificarlos:
Pero la religión algunas veces da respuestas acondicionándolas
a la mejor conveniencia para que nadie se sienta molesto:
Pero ¿Qué nos dice las Sagradas Escrituras?
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para
perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. (1Jn 1:9)
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y
creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás
salvo. (Ro 10:9)
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca
se confiesa para salvación. (Ro 10:10)
Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente
por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. (1Jn 2:2)
Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será
salvo. (Ro 10:13)
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios; (Ef 2:8)
No por obras,
para que nadie se gloríe. (Ef 2:9)
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas. (Ef 2:10)
Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las
cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. (He 2:1)
Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda
transgresión y desobediencia recibió justa retribución, (He 2:2)
¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual,
habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los
que oyeron, (He 2:3)
Pero
el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios
se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. (1Jn 2:5)
Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos
firme hasta el fin nuestra confianza del principio, (He 3:14)
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra
esperanza, porque fiel es el que prometió. (He 10:23)
Y considerémonos unos a otros para estimularnos
al amor y a las buenas obras; (He 10:24)
Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han
sido perdonados por su nombre. (1Jn 2:12)
No
perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
(He 10:35)
Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios,
obtengáis la promesa. (He 10:36)
Mas el justo vivirá por fe;
Y si
retrocediere, no agradará a mi alma. (He 10:38)
Porque
si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el
conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
(He 10:26)
Sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar
a los adversarios. (He 10:27)
Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición,
sino de los que tienen fe para preservación del alma. (He 10:39)
Vover Arriba

¿Es
importante contar nuestro testimonio personal?
Cuando damos testimonio de nosotros mismos; debemos recordar que nuestro
Senor no recibe testimonio de hombre alguno.
Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que
vosotros seáis salvos. (Jn 5:34)
Ya que el testimonio de uno mismo no es verdadero.
Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. (Jn
5:31)
Estamos mal acostumbrados a llamar testimonio personal a todas nuestras
andanzas, pecados, y malas crianzas y las contamos para que vean cuan malos
éramos, ignorando que todos adquirimos la condenación por un tan solo pecado
(El de Adán).
Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque
ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el
don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. (Ro 5:16)
En lugar de contar nuestra vida de pecado; contemos al mundo las maravillas
de nuestro DIOS.
Para exclamar con voz de acción de gracias,
Y para contar todas tus maravillas. (Sal 26:7)
Y si hemos sido tan malos, vamos a los nuestros (quienes nos conocen) y
contemos cuan grandes cosas ha hecho nuestro Dios con nosotros.
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete
a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho
contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. (Mr 5:19)
Vover Arriba

Porque
se tiene que Bautizar en El nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo?
Aunque Dios se ha dado a conocer en 3 personas (Padre, Hijo, Y Espíritu
Santo).
Para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios.
Para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el
Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor,
Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
(1Co 8:6)
Respecto a Mateo 28:19
Por
tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre
del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; (Mt 28:19)
Hacemos discípulos, bautizándolos (no necesariamente haciendo el simbolismo)
sino haciéndolos participes del mismo evento. (Ver Doctrina De Bautismo.)
En Dios Padre; cuando Dios los lleva a Jesús.
Ninguno
puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré
en el día postrero. (Jn 6:44)
En Jesús (en el Hijo) cuando crucificamos nuestra carne
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con
sus pasiones y deseos. (Ga 5:24)
El les dijo: A
la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis
bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo,
sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre. (Mt 20:23)
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados
en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? (Ro 6:3)
En el Espíritu Santo; cuando predicamos el evangelio.
Pero
recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me
seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de
la tierra. (Hch 1:8)
El EVANGELIO ES PODER DE DIOS.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder
de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también
al griego. (Ro 1:16)
Y por el Espíritu es que predicamos.
A éstos se les reveló que no para sí mismos,
sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los
que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo;
cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. (1P 1:12)
Vover Arriba

¿Qué
Nos Dicen Las Escrituras Del Poder De Jesús Sobre La Muerte?
El poder de
Jesús sobre la muerte, es la vida que en Él estaba.
En
él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. (Jn 1:4)
Porque
como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener
vida en sí mismo; (Jn 5:26)
El declaraba:
Yo soy la resurrección y la vida.
Le
dijo Jesús: Yo
soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
(Jn 11:25)
Note esto; en
nosotros, siendo la muerte el producto inmediato del pecado.
Entonces
la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado,
siendo consumado, da a luz la muerte. (Stg 1:15)
El producto
inmediato de la Justicia (Jesús) es la vida.
De
cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene
vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. (Jn
5:24)
Y
él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados, (Ef 2:1)
Ya que el
poder de Dios para dar vida (salvación) es el evangelio
Porque
no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. (Ro 1:16)
Sus palabras
son espiritu y son vida.
El
espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo
os he hablado son espíritu y son vida. (Jn 6:63)
Ahora bien si
esa vida (Cristo) mora en nosotros ese también será nuestro poder sobre la
muerte.
Y
si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros,
el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros
cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. (Ro 8:11)
Entonces se
cumplirá en nosotros esta profecía
Sorbida es la
muerte en victoria
Donde esta o
muerte tu aguijón.
Y
cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya
vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita:
Sorbida es la muerte en victoria. (1Co 15:54)
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (1Co
15:55)
Vover Arriba

|