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REINO DE LOS CIELOS

Miramos el reino de los cielos erróneamente y decimos "los justos van al reino de los cielos" ó "cuando estemos en el reino de los cielos" confundiendo con las herencias eternas.

Jesús explica lo que es el reino de los cielos haciendo varias comparaciones.

Semejante a una red.

Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; (Mt 13:47)
Y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera. (Mt 13:48)


Semejante a un tesoro escondido.

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Mt 13:44)

Semejante al grano de mostaza.

Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; (Mt 13:31)
El cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas. (Mt 13:32)

Es necesario que tengamos un claro concepto de lo que es EL REINO DE LOS CIELOS.

Cuando estábamos en el mundo, el reino de las tinieblas nos regia, éramos esclavos del pecado, y hacíamos, no nuestra voluntad, sino la del Diablo.

Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. (Jn 8:34)

Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. (Ef 2:3)

Pero Dios en su infinita misericordia, acerco a nosotros un reino diferente (un reino de luz) en el cual quien reina es cristo Jesús, en donde somos luz, esclavos de Cristo, y no hacemos nuestra voluntad, sino la del Señor.

El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, (Col 1:13)

Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. (Jn 12:46)

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; (1P 2:9)

¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?  (Ro 6:16)

El arrepentimiento es el acceso a este reino.

Y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (Mt 3:2)

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (Mt 4:17)

REINO DE DIOS.

Este reino hay que buscarlo.

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mt 6:33)

Debemos ser tenidos por dignos de él.

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. (Lc 9:62)

Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. (2Ts 1:5)

Padecemos porque es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en él.

Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. (Hch 14:22)

Dios lo promete a quienes le aman.

Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? (Stg 2:5)

No consiste en palabras.

Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. (1Co 4:20)

Es JUSTICIA, PAZ Y GOZO.

Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. (Ro 14:17)

Al recibirlo debemos ser agradecidos con DIOS sirviéndole y agradándole.

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; (He 12:28)

Concluimos que el REINO DE LOS CIELOS ES LA ANTESALA DEL REINO DE DIOS.

Y que es exclusivo para los que alcanzan la promesa de SER HECHOS HIJOS DE DIOS.

AMEN
QUE DIOS LOS BENDIGA! ! !

 

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